Salud

Pasar el frío con té, por Silvana Cisternas León, Nutricionista, Académica Unab

En estos tiempos de frío, necesitamos una bebida caliente para llevar nuestro día a día adelante.
Dentro de una gran variedad que existe, una opción muy saludable es el té, ya que, además de
aportar la temperatura necesaria para sortear el frío del invierno, entrega una serie de beneficios
que permiten mejorar nuestra salud.

El té obtenido de la planta Camellia sinensis, es rico en sustancias antioxidantes llamadas
polifenoles, específicamente flavonoides. Los principales subgrupos de compuestos flavonoides son:
flavonoles, flavonas, flavanonas, isoflavonas, antocianidinas y flavanoles (catequinas), estos se
encuentran distribuidos en una gran gama de alimentos, pero la infusión de té aporta altas
concentraciones de estas sustancias beneficiosas. Por ejemplo, una taza preparada con 1 gr de té y
100 ml de agua nos aporta aproximadamente entre 250 y 350 mg de catequinas; y está comprobado
que las personas que consumen al menos 500 mg al día, han presentado menor riesgo de morir por
enfermedad cardiovascular o cáncer.

Existen numerosos estudios que asocian el consumo del té con un efecto protector sobre el
desarrollo de enfermedades cardiovasculares, porque mejora el perfil lipídico, disminuye el riesgo de
aparición de aterosclerosis y tienen efecto antiinflamatorio a nivel vascular y del sistema nervioso
central.

Otras investigaciones han asociado al té verde específicamente con un menor riesgo de desarrollar
cáncer en humanos, ya que por su naturaleza antioxidante tiene la capacidad de actuar
directamente sobre sustancias carcinogénicas.
Existen diferentes tipos de té, sin embargo, el té rojo, el té verde y el té negro provienen de la misma
planta; solo se ha modificado su procesamiento. Cuando está recién cosechado y se expone al calor
para impedir la oxidación enzimática corresponde a té verde, si se permite la oxidación parcial de sus
hojas será rojo y, si la oxidación se da durante un periodo prolongado de tiempo, se obtendrá té
negro, que es la forma más consumida en el mundo.

Con respecto a cómo consumir el té, algunas recomendaciones importantes son dejar enfriar un
poco el agua, no ocuparla recién hervida para que los compuestos químicos no se degraden. Se sabe
que las temperaturas elevadas disminuyen la concentración de las catequinas. Además, no se debe
consumir con leche, ya que la proteína de la leche actúa como “quelante” o inhibidor de su absorción.

Otra recomendación es consumirlo fuera de los horarios de almuerzo o cena, ya que el té
inhibe la absorción del hierro consumido en la dieta. Entonces, el consumo de dos tazas de té al día
entrega muchos más beneficios que solo entrar en calor, cuidando las recomendaciones señaladas.

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